Sobre ley marcial, Fuerzas armadas, policía y derechos humanos

Viernes  26/05/2017

Cristina Palabay, secretaria general de Karapatan (Alianza para el Avance de los Derechos de los Pueblos) se pronunció recientemente en torno a la ley marcial, expresando que ésta no trae la paz ni tampoco  la seguridad. “Por muy buena que sea sobre el papel, siempre resultará diferente en el terreno”, manifestó Palabay en  torno a las líneas aportadas por  el Departamento Nacional de Defensa (DND, por sus siglas en inglés) y la Policía Nacional de Filipinas (PNP) a propósito de la puesta en práctica de la ley marcial en relación con la firma, a cargo del presidente Rodrigo Duterte, del Bando 216, que coloca el territorio de Mindanao, en su totalidad, bajo ley marcial.”

Karapatan dio la voz de alarma sobre los primeros informes de incidentes de acoso producidos a raíz de la proclamación de la ley marcial de Mindanao. El 25 de mayo de 2017, un grupo de unas treinta mujeres de etnia indígena (Lumad) y Moro, pastoras y trabajadoras de la iglesia ecuménica, reunidas con motivo del Foro Ecuménico de Mujeres, fueron sometidas a un interrogatorio durante una hora por el VI Batallón de Desembarco de la Marina en el distrito de Domulon, Palimbang, en la región de Sultan Kudarat.

Por otra parte, y en relación con el cerco policial llevado a cabo el mismo día por Task Force Davao y la policía municipal de dicha ciudad, liderado por el superintendente de la ciudad de Davao, Mr. Tagum, en torno a unas 250 personas sin documentos de identificación a fin de interrogarlos, Palabay opinó que se trata de un juego semántico por parte de las autoridades, que retienen a grupos de personas con el aparente propósito de identificarlas en lo que, en realidad, supone un preludio a la comisión de atropellos de mayor entidad. “Para un oficial de policía como Tagum”, añadió Palabay, “que lideró la dispersión violenta y el ataque con armas de fuego a los campesinos que protestaban en Kidapawan, así como para muchos otros elementos corruptos y transgresores de Derechos Humanos en funciones dentro de la policía y el ejército, los Derechos Humanos y de los Pueblos no significan nada. Este país ya conoce los abusos que se derivan de la excesiva concesión de poder a las fuerzas de seguridad del ejecutivo y del Estado, y lo último que queremos es que se dichos atropellos se repitan. La Policía Nacional de Filipinas y el Ejército dijeron que no habría detenciones sin garantías, práctica que, sin embargo, ha formado parte de las prácticas habituales de estas instituciones a lo largo de diferentes regímenes”.
Entre Julio de 2016 y Abril de 2017, anteriormente a la entrada de vigor de la ley marcial, Karapatan ha documentado 55 casos de ejecuciones extrajudiciales, 101 incidentes de arrestos y detenciones ilegales, 18414 víctimas de evacuaciones forzadas como consecuencia directa de ataques aéreos, la militarización y acoso a comunidades,  30904 casos de amenazas, acoso e intimidación, todo ello en el marco de la llamada campaña de contrainsurgencia y “antiterrorista” desplegada por las Fuerzas Armadas Filipinas.

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Protesta contra la ley marcial  en Iloilo City el 26 de Mayo (inquirer.net)

“Tanto el ejército como la Policía  Nacional”, agregó Palabay, “vienen dejando un continuo rastro de atropellos antes, durante e incluso después de la ley marcial de Marcos, estableciendo un régimen marcial de facto que se ha preservado durante los distintos regímenes que sucedieron a la dictadura de Marcos, marcados por el uso de las leyes como justificación de la despiadada represión del pueblo filipino por parte de las fuerzas de seguridad del Estado. Dichas violaciones continúan a día de hoy a través de programas de contrainsurgencia supervisados por Estados Unidos y de la “guerra contra las drogas. Tenemos todo el derecho de protestar y ofrecer resistencia, en todos los lugares y formas que fuere preciso, en defensa de los derechos de los pueblos”.

El 26 de Mayo, el puente Mendiola de Manila acogió una acción de protesta contra la ley marcial convocada por Karapatan, Bagong Alyansang Makabayan y Suara Bangsa Moro.

“Karapatan mantiene su postura solidaria con el pueblo de Marawi y con el conjunto  de Mindanao. Si lo que queremos es paz y seguridad, el camino no pasa precisamente por dotar a las Fuerzas  Armadas de Filipinas y a la Policía Nacional de tan grandes atribuciones. Palabras clave como “Derechos Humanos”, “paz y seguridad” o “desarrollo” se  han usado de manera consistente por el fascismo en operaciones de contrainsurgencia, especialmente bajo el régimen de Aquino, que supuso una base para la represión y los ataques contra personas, especialmente campesinos, Lumad y sus  comunidades. La  declaración de ley marcial por parte de Duterte ha supuesto el comienzo de una dinámica de poder de tinte abiertamente fascista que constituirá un retroceso al régimen de Marcos, cuando se estableció una falsa sensación de seguridad a expensas de los derechos del pueblo.”

 

http://www.karapatan.org/Words+of+hypocrites+and+human+rights+violators
#NotoMartialLaw

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